08/SEP./2026

OBITUARIO: La generosidad como vocación: recordando a Ángel Faz

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El pasado domingo nos dejó de manera totalmente inesperada e improbable Ángel Faz, compañero. Hace unos años, Rosa Montero publicó un libro titulado “La ridícula idea de no volver a verte”, donde entrelazó su experiencia de duelo con la de Marie Curie, también viuda. La semana pasada, habríamos descartado por ridícula la idea de la pérdida de Ángel, al verlo tan lleno de energía, de proyectos, alternando entre aulas, campo y laboratorios, tan sonriente y tan dispuesto como siempre a arrimar el hombro. El domingo por la noche, la realidad de su ausencia nos dejó noqueados, sin palabras ni explicaciones. 

Su especialidad era el estudio de los suelos contaminados y era ejemplar. Era un gran científico, un gran docente, un compañero muy apreciado. Vivía su profesión con pasión y entrega. Pero, sobre todo, era profundamente generoso, con su tiempo, su conocimiento y sus capacidades. Todo el conocimiento científico, especializado y puntero, que fue acumulando a lo largo de los años, lo ponía en actividad, lo movilizaba para que diera frutos, para transformarlo en impacto sobre el territorio y su gente. Trabajó de manera incansable y para todos: para las consejerías de Medio Ambiente y de Agricultura, para varios ayuntamientos, para el ministerio a través de la Oficina Técnica del Mar Menor, procurando siempre apoyar, desde el rigor científico, la toma de decisiones y la elaboración de políticas; colaboró con agricultores y sus asociaciones para ayudarles a llevar a cabo su actividad de manera compatible con el cuidado del medio ambiente. Su vocación era la transferencia para resolver problemas y retos. Formó a decenas de doctorandos e investigadores jóvenes de muchos países. Trabajaba con naturalidad y facilidad con científicos de otras especialidades y de otras universidades. No tenía ego, era sencillamente buena gente.        

Su presencia, su personalidad y su trabajo desde y por la Universidad Politécnica de Cartagena nos dejan un vacío que será difícil de cubrir.      




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